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UNA EMPRESA ES SUS
EMPLEADOS
El
líder, los directores
y los empleados son las tres patas de la mesa.
Cada uno depende del otro y sin lugar a dudas el que hace el
mayor trabajo es el que está frente al cliente.
Una mesa de tres
patas nunca estará coja, sin embargo, si no está nivelada, las
cosas que le ponga encima podrán caerse.
Así que una empresa tiene que poner énfasis en tener todas
las parte bien equilibradas para que las cosas funcionen.
Los
empleados muchas veces son olvidados o tratados con deferencia.
Al ser contratados se les toma por sus aptitudes, pero sin
embargo una vez adentro no nos preocupamos por sus actitudes hasta
que no es demasiado tarde.
Una
actitud negativa depende directamente del clima laboral, y dicho
clima es dependiente en gran magnitud, por no decir en todo, de la
persona que dirige ese equipo.
Al final pasamos a salir de ese empleado que consideramos
malo, cuando tiene un cambio en su actitud. No entiendo, ¡ Lo
contratamos por lo bueno que era ?
Los
empleados talentosos, que son los que contratan las empresas después
de un exhausto análisis, son los que llevan una empresa a que se
mantenga vibrante, son los que buscan más lejos lo que otros no
consiguen ver, pero también son los que más rápido se desmotivan
al encontrar jefes, al encontrar incomprensiones y al ser frenado
sus desarrollo e iniciativas.
El
diamante en bruto que significa un empleado talentoso, debe de ser
pulido por su líder inmediato,
no puede ser promovido a posiciones en las cuales alcancen su
nivel de incompetencia. Nunca
pierda un gran empleado por pasarlo a una posición que le quede
grande. Hay que
preocuparse del crecimiento interno, pero también mantener una
motivación con estímulos externos.
Para
que nos quede una guía exponemos lo siguiente:
1.
Las personas quieren saber que se espera de ellos, no quieren
estar adivinando, les gusta la comunicación, y más que eso, las
reglas claras. Quieren
saber que tiene importancia y bajo que parámetros serán medidos.
Al final, lo que se buscan son resultados.
2.
Todos queremos aprender, pero más que eso queremos ponerlo
en práctica. Decirle a
alguien que lea el manual de cómo montar en bicicleta no le causará
diversión si al final no tiene la oportunidad de andar en una.
3.
Necesitamos un amigo en el trabajo, hay que lograr un buen
ambiente laboral, y si es preciso no queremos tener ningún enemigo.
Es hora de hacer actividades para que el personal se conozca
y se integre, se olviden los recelos y malos ratos.
Lo único que mejora la comunicación es ayuda profesional,
con actividades destinadas a eso.
4.
Las personas quieren progresar, todos queremos contarle a
alguien, o escuchar que alguien habla de nuestro suceso.
Es una tendencia natural a sentir alto nuestro ego, eso
levanta nuestra autoestima. Cuando
alguien no progresa no siente motivación, y si no ve la menor
posibilidad de progreso en el mediano plazo, entonces la motivación
es mínima.
5.
Queremos ser considerados como seres humanos.
Si nuestro supervisor no nos considera como tales, entonces
esa falta de humildad será mortal para nosotros, comenzarán los
conflictos.
6.
Las opiniones que vertimos deben de contar, de lo contrario,
a la larga dejaremos de colaborar y nos mantendremos al margen de
toda innovación o iniciativa, total, lo que decimos no vale.
7.
Reconocer el trabajo, el esfuerzo y la colaboración, es
cuestión diaria, a más tardar semanal, no de fin de año o al
momento de un aumento salarial.
Nuestro ego se tendrá que mantener en alto, queremos saber
que valemos y que estamos haciendo bien las cosas.
8.
Queremos hacer un buen trabajo, para eso necesitamos las
herramientas precisas, si no las tenemos se nos hará cuesta arriba
cumplir con el objetivo de nuestra posición, o lo que es lo mismo,
enseñar resultados, que en la realidad es por lo que somos medidos.
9.
El compromiso de mis colegas con realizar un trabajo de
calidad y de mejoramiento continuo, es una de las piedras angulares
de la motivación. Estar
trabajando a solas en algo termina desmotivando a las personas.
Por el momento les dejaré picando la pelota para que analicen cual es
el ambiente en su empresa, cuales son los factores que hacen que las
personas estén y se sientan bien, pero más que eso, que es lo que
tenemos que hacer para que nuestro día a día sea más agradable, más
productivo y mucho más promisorio, no importando cual de las patas
somos, siempre tenemos mucho que hacer para influir en ese ambiente
laboral perfecto que debemos perseguir.
Diego A. Sosa Sosa
CEO
Mercurio
Entrenamientos y Consultorías
www.mercurio.online.de
Diego.Sosa@mercurio.online.de

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