MANOS QUE HABLAN II
Los gestos y la gesticulación son
el apoyo que reciben nuestras palabras. Por lo
regular estos son involuntarios y al no ser educados debidamente actúan cómo una
reliquia que nos quedó desde una fase del desarrollo, donde las manos eran una parte
importante en la lucha por la supervivencia. Ahora
expondré algunos gestos típicos y sus significados:
Frotarse las
manos; con esto se trata de calentar los dedos, llevarle sangre a nuestras terminales
sensitivas. Se hace cuando nos concentramos
para decir algo importante, pero con delicadeza.
Anudar las
manos una con la otra; muestra de impotencia e inseguridad, se busca ayuda y protección. Se muestra que no se sabe nada más, y por lo
regular se apoya en una mirada perdida, sin contacto visual con el interlocutor.
La pistola; una
famosa y corriente posición de nuestra mano. El
dedo índice apunta, el gordo lo apoya y los tres restantes amigos quedan recogidos. Siempre es símbolo de batalla. Unas veces apunta directamente; cuando hablamos se
usa para amedrentar, o al escuchar para decir que podemos repeler cualquier argumento. Otras veces sólo se prepara, se pone en la
barbilla o en la boca, diciendo que en cualquier momento entraré a disparar.
Empuñar los
pulgares; se esconde el más poderoso de nuestros dedos, se cree con más poder que el
contrincante, pero sabe que tiene que reprimirse en ese momento.
Manos delante
del pecho, paralelas perpendiculares al piso; muestran que le está dando una cantidad
limitada de espacio, es símbolo de límites.
Brazos
abiertos; dependerá de que tan amplia sea la apertura.
Lo ilustraremos aquí con la posición de las manos con relación a los
hombros, tome en cuenta que la cabeza también se inclinará hacia a delante o detrás,
junto con las manos.
1.
A la misma altura de los hombros; no
tengo nada que ver con eso
2.
Detrás de los hombros; no negocio
más.
3.
Delante de los hombros; estoy
dispuesto a hablar y negociar contigo.
Manos cruzadas
en el pecho; cuando nos expresamos quiere decir ¿No me crees? Pero cuando escuchamos dice
¡No me convencerás, tus argumentos no entrarán en mí!
Manos enfrente
con la palma hacia abajo y moviéndose verticalmente; ¡Cálmate! El gesto se puede hacer también con ambas manos.
Mano abierta
mostrando la palma; te ofrezco algo, o también puede ser, dame algo más. En relación de pareja significa; quisiera tener tu
mano.
Los pulgares se
presionan entre si; no acepto tu oferta o argumento, yo sé algo mejor.
Extender los
brazos pasando el territorio de los demás; no te preocupes, yo sé hacerlo mejor, déjalo
conmigo.
Mano en la
barbilla; déjame pensarlo, aún algo no me convence.
Espero que con esta
segunda entrega podamos completar nuestro lenguaje de las manos. Ya en otra ocasión hablaré de lo que hacen los
hombros y también el movimiento de cabeza. Recuerde
que el lenguaje del cuerpo es práctica, siempre observe a los demás
utilice la
televisión para su práctica principal. Los
que han participado en mis seminarios de Lenguaje Corporal saben lo importante que es
observar y practicar.
Hasta la próxima
semana.
© Ing. Diego A. Sosa.
Escritor, Consultor, Coach y Facilitador de Empresas y Profesionales a nivel
Internacional. CEO y Chairman de Mercurio Entrenamiento
y Consultorías S. A.
e-mail:Diego@mercurio.online.de
WEB: www.mercurio.online.de
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