¡ TENGO QUE ¡
Esta es una
expresión que escucho todos los días, y con una frecuencia que me asombra. ¡Tengo que ir de compras! ¡Tengo que ir a trabajar! ¡Tengo que ir al gimnasio! Y en el tono que se escucha.
Vivimos en los
mejores tiempos que la historia ha tenido, aunque siempre nuestro padres y abuelos nos
dicen que antes era mejor
lamento decirles que estos son los tiempos que nosotros
tenemos, así que son los mejores; los que fueron mejores para otros, realmente no nos
afectan en nada. O esperaremos que estos
tiempos sean ¡Aquellos tiempos! Y contarles a
todos lo bueno que eran, pero no recordar que nos pasamos el tiempo sin tener tiempo para
nosotros.
Es interesante como
nosotros encaramos la vida. ¿Será que
estamos viviendo en frustración? No creo que
nuestra visión sea ¡tener que hacer cosas!, me parece que debemos hacer las cosas porque
queremos y si hay que hacerlas, entonces hagámoslas.
Cada vez que escucho
a alguien decir que; ¡tiene que! pienso que lo hace forzadamente, y que eso no es algo
bueno para ella o él. Tenemos deberes que
debemos hacer, tenemos cosas que queremos hacer. ¿Las
estamos haciendo?
En mis seminarios de
manejo de tiempo, les hago hacer un ejercicio al inicio del día. En una hoja tienen que colocar todo lo que
quisieran hacer y no están haciendo. Muchos
se sorprenden de la cantidad de cosas que les gustaría hacer y no hacen.
Yo me sorprendo como
las personas llenan su agenda de cosas que no quieren hacer, pero que tienen que hacer, y
dejan de lado las que quieren hacer. Nunca
tienen tiempo para organizar su tiempo, ni para invertir en aprender a manejar su tiempo. ¡Que paradoja!
¡Es hacer ejercicio
un ¡tengo que! o un quiero hacer? Eso depende
de cómo usted lo vea en su vida. Lo hace para
verse mejor, o lo hace para sentirse mejor. Si
es para verse mejor, o para que lo vean mejor, entonces siempre lo verá como un ¡tengo
que! Ahora, si usted se va a sentir mejor,
entonces no tengo dudas de que lo disfrutará y sentirá un gran placer de dedicarle
tiempo a algo tan importante en la vida como es nuestro propio cuerpo, el que alberga
nuestra propia alma de nuestra propia propiedad.
Defina primero cual
es su misión en la vida, colóquese un propósito, y luego verá que no es difícil dejar
de decir ¡tengo que!
Su último tengo que
será ¡Tengo que estar feliz con el futuro que estoy construyendo para mí!
Hasta la próxima
semana.
Hay mucho que saber, y es poco el vivir, y no se vive si no se
sabe.
Baltasar Gracián (1601-1658)
Escritor español.
© Ing. Diego A. Sosa.
Escritor, Consultor, Coach y Facilitador de Empresas y Profesionales a nivel
Internacional. CEO y Chairman de Mercurio Entrenamiento
y Consultorías S. A.
e-mail:Diego@mercurio.online.de
WEB: www.mercurio.online.de
Puedes regalar
el libro
¿FORASTERO
YO?
Una
novela de autoayuda que le ha mejorado la caildad de vida a muchas personas.
Regala la
oportunidad de tener una filosofía de vida de protagonista. Las personas te
agradecerán ayudarles a entender y hacerse cargo de los cambios.
mas...

¿Cuál es tu IQ? |